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28/06/2009 El doctor Miguel Ángel Santos Gastón está aplicando una técnica pionera en el mundo que consiste en el autotrasplante de células madre de la médula ósea, en pacientes con patologías de tipo arterial isquémico (dificultad en el riego sanguíneo) u obstructiva. Con esta técnica, bautizada como INDERVÁS II, el doctor Santos Gastón está consiguiendo mejorar mucho la calidad de vida de pacientes con enfermedades vasculares y, por ejemplo, está evitando la amputación de extremidades en personas que con la cirugía tradicional estaban abocadas a perder la pierna, como consecuencia de una necrosis o una gangrena en el pie o en los dedos. Hasta hace poco tiempo, el doctor Santos Gastón, experto en microcirugía y cirugía endoscópica de varices, practicaba una técnica que había denominado INDERVÁS I y que le ha dado muchas satisfacciones, consistente en realizar unas infiltraciones para conseguir una mejoría de la circulación. Ahora, con este novedoso proyecto, que únicamente se lleva a cabo en tres universidades alemanas (Berlín, Stutgart y Munich) y un hospital en Japón, asegura sentirse "muy ilusionado" porque se están consiguiendo logros muy importantes y, en el futuro, puede abrir caminos hacia otros territorios poco explorados. De hecho, asegura, él está dispuesto a investigar otras posibilidades más sofisticadas como la regeneración miocárdica. Miguel Ángel Santos lleva sólo seis meses aplicando esta técnica, que desarrolla en la Clínica de la Mutua de Accidentes de Zaragoza (MAZ), y en este plazo ha tratado a una veintena de personas. En total, presentaban diez patologías diferentes, todas ellas relacionadas con la arteriosclerosis o la angiopatía diabética, esta última una enfermedad de los vasos sanguíneos que aparece cuando se sufre de diabetes por largo tiempo. Entre otros casos, Miguel Ángel Santos ha tratado la isquemia arterial de una extremidad, úlceras de tipo isquémico, arterial e hipertensivo, un pie diabético, un síndrome de Raynaud , un síndrome "del escaparate" y pacientes con arteriosclerosis de grado tres. Para realizar estas intervenciones, el doctor Santos ha contado con un equipo multidisciplinar de siete profesionales; entre ellos, dos doctores de Huesca, que han colaborado de manera altruista y desinteresada, Ana Abizanda y Francisco Uribe. La operación es muy sencilla y se realiza a nivel ambulatorio. Se utiliza una sedación muy suave y no exige cirugía. El doctor Santos Gastón, con un aparato muy fino que se asemeja a una jeringa, extrae líquido de la médula ósea en la zona de la pala iliaca. A continuación, esta sustancia, conocida popularmente como tuétano, se introduce en una máquina Harvest americana para que sea centrifugada, en una cantidad de 240 centímetros cúbicos (120 procedentes de cada lado de la cadera). En el plazo de unos veinte minutos, aproximadamente, se recicla este material y se van separando sus componentes. El equipo que maneja la máquina selecciona las células madre y entrega a Miguel Ángel Santos Gastón una cantidad que ronda los 40 centímetros cúbicos, para que la inyecte en las arterias que están obstruidas. Una vez finalizadas las infiltraciones, el paciente, que no precisa siquiera de puntos de sutura, deberá aguardar cinco o seis horas en la Unidad de Cirugía Sin Ingreso (UCSI), antes de regresar a su casa. Normalmente, se les indica una terapia anticoagulante durante unos meses. Pasará un tiempo antes de que se regeneren los tejidos y culmine todo el proceso, pero, en los casos de necrosis y gangrenas, los pacientes sólo pierden los fragmentos del cuerpo que ya estaban muertos, mientras que con las técnicas habituales de hoy en día la extremidad afectada habría sido amputada. "El mismo organismo, al tener una nueva circulación, va delimitando una especie de frontera entre lo sano y lo muerto, y es lo que se elimina, pero ya no hay que perder toda la extremidad –explica Miguel Ángel Santos-. Además de lo que supone físicamente para esa persona, se evita algo tan traumático psicológicamente como perder una pierna, sobre todo a una edad tan avanzada. Los ancianos suelen ser personas que ya tienen de por sí otras patologías, por lo que una amputación supone un cuadro severo para ellas y también para sus familias". Y es que el doctor Santos Gastón está realizando estas intervenciones en edades que superan los 78 años, exceptuando un caso de 32 años. Tipos de células madre Las células madre se pueden extraer de diferentes partes del cuerpo. Existen diversos tipos como las embrionarias, que se denominan totipotenciales, porque tienen capacidad, sólo en los cuatro o cinco primeros días de la fecundación (periodo de mórula), de generar cualquier tipo de tejido, incluso un organismo entero. Este hecho es el origen de una controversia ética, religiosa y social, porque las últimas consecuencias podrían ser la clonación de una persona. Tras esta fase primaria, en la que el espermatozoide ha fecundado al ovocito femenino, se genera el blastocito y se pega al útero, donde empieza a crearse un nuevo ser. Estas células, consideradas ya adultas, dejan de ser totipotenciales y pasan a tener capacidad pluripotencial, es decir, pueden generar cualquier órgano, pero no toda la persona. Hay diferentes partes del organismo donde podemos encontrar este tipo de células y una de las más prolíficas es la médula ósea. Muchas de las que allí se alojan se utilizan para investigación en laboratorio o, como en el caso del doctor Miguel Ángel Santos, en intervenciones en humanos. Hasta hace muy poco tiempo, la técnica que emplea el doctor Santos Gastón se encontraba todavía en fase experimental. De hecho, en muchos laboratorios todavía continúa y son muy pocos los especialistas que han pasado ya a la fase humana de aplicación. En Estados Unidos, por ejemplo, las leyes, hasta el momento, han impedido dar este paso. Miguel Ángel Santos considera que, con la llegada de Obama a la Presidencia, pronto se dará un vuelco a esta situación. La técnica del trasplante de células madre se está utilizando en España en diversas aplicaciones. Por ejemplo, se está trabajando con células adultas localizadas en la grasa. Miguel Ángel Santos recuerda que, con las células de una liposucción, extraídas de la grasa existente en la pared abdominal y posteriormente cultivadas, se realizan terapias a mujeres que han padecido tumores para regenerar la mama que ha tenido que ser extraída. Estas células son multipotenciales, es decir, no pueden generar cualquier organismo como las pluripotenciales, pero sí tienen capacidad para crear un tejido concreto como, en este caso, el tejido graso de la mama. El trasplante de células madre se emplea también para regenerar el tejido de la cadera, en caso de necrosis vascular de la articulación; para regenerar el tejido de miocardio a través de una biopsia de músculo en el muslo, en pacientes que han sufrido un infarto, o para realizar cultivos que permitan después trasplantar piel a personas que sufren graves quemaduras, entre otras aplicaciones. Dentro de cuatro meses, el doctor altoaragonés va a comenzar a trabajar con un equipo en la regeneración miocárdica a través de células madre, en personas que han tenido un infarto o padecen problemas de coronarias. Además, va a continuar asistiendo a pacientes de distintos puntos de España que han sufrido ictus y patologías cerebrales, para tratar de mejorar la circulación en este territorio de los troncos supra-aórticos a través de infiltración directa con catéter, uno en carótida y otro en aorta, para inyectar ahí directamente las células madre. "Puede ser una utopía, porque no se ha hecho en ninguna otra parte del mundo, pero alguien tiene que empezar y yo estoy abierto a ello y encantado. Si nadie me pone cortapisas, empezaré después del verano", afirma. Digno de confianza Miguel Ángel Santos se muestra muy agradecido a sus pacientes, por la confianza que han puesto en él. No obstante, lo cierto es que el doctor llevaba mucho tiempo preparándose para realizar estas intervenciones. Por respeto a sus primeros pacientes, el especialista altoaragonés invitó a los cirujanos jefes de los centros de Berlín y Munich, que tienen un año de experiencia en esta técnica, a estar presentes en las operaciones que él iba a efectuar en Zaragoza. "No quería que el paciente se sintiera como un conejillo de indias", señala. Las tres primeras personas que se sometieron a esta práctica procedían de Bilbao, Álava y Hecho. Ahora, la lista de espera incluye a pacientes de Navarra, Aragón, La Rioja y Extremadura, aunque el grueso procede del País Vasco. Fue precisamente un grupo de trabajo que está practicando el autotrasplante de células madre en caso de necrosis vascular de cadera, con el hematólogo jefe del Hospital de Cruces, el doctor Zuazua, el que le animó a introducirse en esta técnica. Después de prepararse a conciencia, Miguel Ángel Santos adquirió en Alemania la máquina que se utiliza para este proceso y contactó con los equipos que ejecutan esta técnica. Tras los excelentes resultados obtenidos, Miguel Ángel Santos asegura sentirse ahora muy feliz. No obstante, reconoce que estas intervenciones han llegado a quitarle el sueño, por la "tremenda responsabilidad" que implica una técnica pionera, con la carga de incertidumbre que acarrea. Diez casos Entre la decena de patologías que Miguel Ángel Santos ha tratado, figura el "síndrome del escaparate". Lo sufren pacientes con arterosclerosis en grado dos, que, cuando caminan, tienen que pararse cada pocos metros porque les duele mucho la pierna. Es debido a que padecen una obstrucción de las arterias femorales. Tras la intervención, el paciente del doctor oscense ya no necesita pararse a distancias tan cortas, sino que puede aumentar su perímetro de marcha hasta los 400 metros. "Quiere decir que hemos conseguido frenar la evolución de la enfermedad. El paciente que tiene un grado dos ya no pasa al tres, puede caminar mucho más y con el tiempo todavía podrá mejorar. Eso sí –subraya-, la enfermedad corta su evolución, pero no se cura". También recalca el carácter preventivo de esta técnica. "Yo recomendaría a un paciente con una angiopatía diabética, que, cuando le llegue una necrosis al dedo del pie, utilice esta terapia porque, si no, con el tiempo va a perder la pierna. Al resto de pacientes también se les corta la evolución de un proceso muy grave y los que tienen una gangrena podrán evolucionar perfectamente". Aunque Miguel Ángel Santos no cree que esto sea una panacea, sí admite que crea una nueva terapia de futuro, con una capacidad tremenda de mejorar la situación del paciente, aunque no de curación. Uno de los casos del que se siente más orgulloso fue la intervención practicada a un joven de su pueblo natal, Hecho, un atleta que padecía el síndrome de Raynaud. La persona que tiene esta patología sufre un espasmo arterial, que impide que la sangre le llegue a la punta de los dedos. Estos terminan por ulcerarse, gangrenarse y pueden llegar a sufrir una necrosis en las puntas. Miguel Ángel Santos afirma con orgullo que, gracias a esta técnica, el paciente ha logrado tener flujo en todas las arterias de los dedos "y hace unos días ganó una carrera de montaña en un campeonato autonómico y le sacó ocho minutos al segundo". En España, según datos de 2007, del 8 al 10 por ciento de la población padece isquemia arterial severa y se producen 375.000 amputaciones de piernas al año. A tenor de estos números, parece evidente que la técnica del doctor Santos Gastón puede suponer un avance muy importante en el campo de la medicina. Fuente: Myriam Martínez, Diario del Alto Aragón |