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15/06/2005 Durante diez años, hasta 2001, este zaragozano estuvo conduciendo autobuses de largo recorrido. -Yo tenía ya varices. Continuamente sentía pesadez, cansancio, dolor, se me dormía la pierna... En 2001 comienza a notar la presencia de un bulto cerca del tobillo izquierdo. -Recuerdo que a raíz de un movimiento brusco sentí un fuerte pinchazo y dolor en la cara interior del muslo, ya cerca de la rodilla. La piel estaba enrojecida. Aguanté así dos meses y cuando ya el dolor comenzó a agudizarse, fue a ver al doctor. “¿Pero cómo has podido estar así tanto tiempo? ¿Tú sabes lo que tienes aquí?”, me dijo nada más ver y palpar la zona. Lo que Francisco José tenía era un trombo en las peores condiciones. La cabeza del coágulo se había desprendido y había ascendido hasta la vena femoral. La observación con eco-doppler confirmó el diagnóstico: “Trombo flotante de grado severo”. -En la operación el doctor me extrajo un trombo de varios centímetros y me explicó que había estado en un tris, concretamente con un 95% de posibilidades, de una embolia pulmonar. Actualmente está en tratamiento y a la espera de someterse a eliminación de las varices de la pierna derecha. Una enfermedad profesional -¿Calificaría su caso de enfermedad profesional? -Está claro que así ha sido. A lo largo de los diez años de conductor a largas distancias he ido sufriendo un tremendo deterioro progresivo. Junto a la conducción, ha jugado un papel decisivo el hecho de tener que levantar maletas y bultos pesados antes y después. Precisamente los avisos fuertes de trombosis tuvieron lugar en estas ocasiones. -¿Realiza el mismo trabajo? -No como antes. Ahora sigo conduciendo, pero en trayectos más cortos de tiempo y recorrido. Aquello fue un aviso radical y, afortunadamente, la empresa lo entendió. -¿Tiene hábitos que colaboren con el riesgo? -Voy reduciendo el tabaco, pero todavía no he sido capaz de abandonarlo. En ello estoy... El consejo de Francisco José va dirigido a los que practican actividades de riesgo: hay que revisarse periódicamente, porque uno puede encontrar lo que no espera. |